miércoles, 11 de abril de 2012

Casos reales de personas y lugares desaparecidos en el tiempo

       La exploración de casos insólitos es múltiple y variada. Entre los numerosos estudiados he seleccionado los que me parecen más espectaculares que se agrupan en aquellos que dicen relación con las desapariciones sin rastro. En sus dos vertientes, los con y sin retorno, todos ellos marcados por un profundo misterio.

El caso de Tenesee

      El llamado caso de Tenesee es el primero digno de estudio. Sucedió el 23 de Septiembre de 1880 en la localidad de Gallantin, Tenesee, Estados Unidos de Norteamérica. El campesino David Lang llegaba caminando despreocupadamente a su granja. Frente a su casa se cruzó con el juez de la localidad, su amigo Augustus Peck. Ambos conversaron brevemente, excena que fue vista por sus hijos desde una ventana. Avisaron a su madre y se sentaron a comer. Como de costumbre la esposa corrió  hacia la puerta a recibir a su marido. Su sorpresa fue mayúscula al ver solo al juez que se alejaba en su coche pero ni  rastros de su esposo. La insistente búsqueda del granjero fue totalmente infructuosa, sus huellas desaparecían tragadas por la nada. Toda la investigación sumada a las declaraciones del propio juez, dejaron el caso en la más absoluta nebulosa . El misterio se complementó meses más tarde al pasar su hija Sara justo por el lugar donde había desaparecido su padre. Se le ocurrió llamarle a viva voz y a los oídos de la muchacha llegó claramente la de su progenitor, como si llegase de otra dimensión, clara pero distante y distorsionada. Un manto de misterio cubrió lugubremente el suceso. 


(Pueblo en el año 1863)

 
Caso de Gales
 
       Un segundo caso acaeció en Gales durante la nevada Navidad de 1909. En la noche de marras se encontraban reunidos familiares y amigos en alegre velada en la casa del granjero Owen Thomas, situada en las cercanías del pueblito de Brecon. Reinaba la proverbial alegría navideña y nada hacía presumir una tragedia.  La madre pidió a su hijo Oliver que fuese a buscar agua a un pozo distante 10 metros de la casa.El niño contaba con 11 años de edad.
       El ruido de risas y conversaciones fue violentamente interrumpido por los angustiados gritos de Oliver desde fuera de la casa:-“ Socorro…me llevan.-“ se escuchó claramente. Un grupo de hombres armados de palos y escopetas corrió en dicha dirección, seguro del ataque de un lobo o un delincuente. Les esperaba una gran sorpresa,el cubo de agua aparecía lleno en medio de la nieve y las pisadas de Oliver  nítidamente estampadas. Tras recorrer en todas direcciones solo se pudo constatar que las huellas del muchacho se interrumpían abruptamente. Daba la impresión que el niño había sido succionado desde la altura ya que no se apreciaba rastro alguno que sugiriera otra versión. Cundió el pánico frente al desconcierto. Los hombres se miraban incrédulos y aturdidos por el terror de lo desconocido . Todo llegó a un tenebroso climax al sentirse nuevamente las llamadas de auxilio de Oliver. En esta oportunidad venían desde el espacio. Los hombres llamaban a gritos pidiendo una pista que les permitiera orientarse para un posible rescate. Las respuestas no eran coherentes, solo gritos de terror que  fueron haciéndose cada vez más débiles hasta desaparecer por completo .Algo se había llevado al niño desde el espacio sin tocar el suelo.
       No existió lógicamente una Nochebuena para los Thomas que no atinaban a comprender ni aceptar la pérdida tan misteriosa de su hijo. La noche fue de nerviosa vigilia hasta que al amanecer llegaron los policías dispuestos a desentrañar el  enigma. Todos los intentos fueron vanos, solo las huellas de Oliver eran testigos mudos de la succión del muchacho desde el espacio. Hasta se llegó a conjeturar –precursores de la criptoornitología, la posibilidad de un ave desconocida y gigante levantando al niño desde el aire. Pero ¿ que tipo de pájaro podía raptar y volar con un niño de 11 años? El caso quedó archivado como un imposible que fue posible. 



Regimiento de Norfolk
 
        Un regimiento que se esfuma en la nada: durante  la Primera Guerra Mundial existió una desaparición masiva, quizás la más espectacular de todas las sin retorno. El excenario fue la localidad montañosa de Gallipoli en los Dardanelos. Punto estratégico de importancia capital, en poder de los turcos.
        El 21 de Agosto de 1915, el Quinto Regimiento de Norfolk avanzaba hacia la península seguido por un grupo de observadores que controlaban la maniobra.El día era claro, despejado y con una visión perfecta. Los soldados avanzaban serpenteando los obstáculos naturales en perfecta formación . De pronto una nube extraña y densa comenzó a avanzar por el desfiladero donde marchaban los británicos. Los observadores perdieron el contacto visual con sus compañeros ya que su puesto de observación quedó bloqueado por la impertinente nube que cada vez se hacía más densa
       Extrañaba y molestaba mucho a los observadores la impertinencia climática tanto más cuanto que.breves instantes antes la visión era perfecta y el cielo aparecía completamente despejado. Felizmente- así pensaron los observadores- una refrescante brisa permitía el rolar de la masa nebulosa y pronto recobrarían la observación. Efectivamente, pasados unos diez  minutos se restablecía la visibilidad pero…oh sorpresa… no se observaba ni un solo hombre ni sus pertrechos.El desfiladero estaba desierto y además era imposible un avance tan precipitado de los hombres en tan breve lapso de tiempo. Toda investigación en terreno sumió más en el desconcierto. Las huellas se interrumpían y todo el regimiento se había desvanecido en la nada. ¿Qué relación fuera de la causa y efecto podía establecerse entre la nube y la desaparición de los militares?.
        El alto mando británico fue informado de la pérdida sin rastro del Quinto Regimiento de Norfolk.
        Luego el fin de la Guerra,el gobierno de Su Majestad presentó un reclamo formal ante el gobierno turco, con la  última y secreta esperanza que los militares hubiesen sido hechos prisioneros .Todos  los reclamos e investigaciones diplomáticas y castrenses llegaron a la conclusión que jamás hubo prisioneros de guerra del mentado regimiento.  Este había desaparecido sin rastro, esfumándose en la nada.
 
                                                                (Estatua recordatoria)  
 
Pueblo de Montada en Canada
 
         El hecho sucedió en 1930, Su locación, una comunidad esquimal a orillas del lago Angikimi, cerca de la bahía de Hudson. El poblado vivía pacíficamente de la caza que comerciaban con mercaderes y cazadores que llegaban periódicamente a negociar pieles y carne seca. Las relaciones eran espléndidas y jamás existió problema alguna entre visitantes y visitados.
        El drama se desencadenó en el otoño de 1930 al llegar en una visita rutinaria el trampero Joe Labelle. Le sorprendió el silencio absoluto  y la ausencia total de la población que siempre acudía a recibirle. Nadie respondía a sus llamadas, las tiendas de caribú estaban abandonadas, desiertas. Con leña y comida preparada, pero fría como de un par de días Las labores de las mujeres interrumpidas, con las agujas de hueso pasadas  por los tejidos ,como si recien hubiesen suspendida sus quehaceres .Las canoas todas amarradas a las orillas del lago, lo que indicaba que de haberse abandonado el poblado por alguna razón extrema y desconocida, la huída no se había hecho por el agua. Un detalle altamente significativo para Labelle fue encontrar los fusiles- de los cuales jamás se separa un esquimal- en las carpas o botados en el suelo. Pensando una huida en los trineos, se dirigió al sector de los perros. Los trineos estaban intactos y los perros todos  amarrados , pero muertos.. La investigación que llevara a cabo posteriormente la Policía Montada ratificó todo lo antedicho sin aportar mayores antecedentes. Los perros habían muerto de inanición presentando algunos dentelladas de sus compañeros en un afán desesperado por alimentarse.
       Un segundo y patético detalle fue algo desconcertante acaecido en el cementerio del poblado. Los esquimales no cavan una fosa para enterrar a sus muertos, sino que cubren los cadáveres con montículos de piedras. Los restos y osamentas habían desaparecido y las tumbas aparecían totalmente desarmados. No se apreciaban signos de violencia de especie alguna. Todo presentaba una tranquilidad desesperante. El pueblo  se había esfumado en la nada. A través de los años, el misterio se hizo más insondable, ya que jamás aparecieron indicios mínimos de los desaparecidos El misterio se sumerje en el purgatorio de la duda.
 
 
 
 
El caso del monte Glastonbury
 
        El 12 de Noviembre de 1945, Middie Rivers, guía americano de caza de 75 años de edad, desaparece misteriosamente de la cabeza de un grupo de escaladores. El caso fue terrorífico ya que sus compañeros observaron como su conductor se esfumaba de su vista y presencia. Habían entrado en un sector de densa neblina pero se podía apreciar aún nítidamente los perfiles de los escaladores. La desaparición fue sin rastro y la policía llamada a investigar no encontró jamás indicios del guía ni de su cadáver. Tampoco respuesta coherente al misterio.
       Un año más tarde desaparece una estudiante en forma más o menos similar.Paula Weldon asiste con un grupo de condiscípulas a una escursión al monte de Glastonbury.De pronto, en un recodo del camino, desaparece prácticamente sin que jamás se volviese a encontrar.  Ni la persona ni su cadáver.
       El cuerpo policial se desconcierta una vez más frente al caso de James Stettford, quien viaja en un Bus entre Bermigton y Vermont.El conductor de la máquina ratifica que ha recibido el pasaje del pasajero, así lo confirma su talonario. El Bus no se detiene ni una sola vez en su recorrido, sin embargo James Stettford no llega a la estación de destino Su equipaje sin retirar es mudo testigo de un nuevo hecho insólito.
        Los que regresaron:  El 24 de Octubre de 1953 desaparece extrañamente un centinela de la base americana de Manila, La ronda rutinaria descubre la ausencia del soldado y da de inmediato la voz de alarma. El hombre no se ubica en parte alguna. Se avisa a terminales aéreos ante una posible deserción..
         Al día siguiente, el hombre es encontrado con sus pertrechos militares en un suburbio de ciudad de México a 9.600 Km. de Manila. Interrogado por las autoridades, el hombre no sabe que responder. Recuerda solamente que sintió una extraña sensación mientras estaba de guardia y un posterior desvanecimiento. Al volver en si, se encontró en esta extraña urbe que no conocía. Ciudad de México . Los miles de kilómetros se han cubierto en forma expontánea, sin que el personaje pueda encontrar explicación para su extraña teletransportación.
              
Caso de hombre desaparecido en el Norte de Chile
 
Había jubilado de un servicio público y estaba radicado en el Norte del país, en una capital de Provincia. Todas las tardes se dirigía al Club Social, distante unas diez cuadras de su casa. Ahí leía los periódicos siguiendo un ritual cotidiano que le permitía la información de Chile y el mundo. Rigoberto era un serio y destacado profesional  de las leyes, responsable y extremadamente pulcro. Sus tenidas ,impecables, sus corbatas de seda italiana destacaban fuertemente su personalidad. Alto, delgado, de fino bigotillo, enmarcaba una sonrisa facil y seductora. Casado y con un par de hijos adultos con una vida tranquila y sin estridencias de tipo alguno. Corrían los años 70.
     Fue durante un día habitual. cuando la tarde susurrante entraba en diálogo con la noche venidera. Don Rigo se despidió de los suyos y se dirigió hacia el Club Social a cumplir su diario ritual de lectura de periódicos. Lo habitual de su  quehacer provocó un profundo desasosiego entre los suyos al no registrarse su regreso a la hora acostumbrada. Inquietos y pensando en una posible desgracia llamaron al Club.No se había registrado su ´presencia. Pasaron largas horas que sumaron días y luego meses sin noticia alguna. El hombre era muy conocido en la zona y no se registraba salida en terminales de Buses ni Líneas Aéreas. No había giro de dinero de su cuenta bancaria. Rigoberto si bien era contrario al Régimen Militar imperante, carecía de connotación política que ameritara una detención. A no dudar la tierra se lo había tragado. Y lo peor, la familia no podía     ejercer ningún reclamo de ordenamiento jurídico de posesíon efectiva ya que no existía evidencias de muerte.
      Desfallecía el decenio de los 70 y se sumaban 6 años de la desaparición de Rigoberto. Un día cualquiera , a las 20.45 horas se abrió la puerta y apareció el profesional dispuesto a ver el noticiero de la Televisión. Como si nada hubiese sucedido. Vestía tal cual desapareció, impecable como de costumbre. Su cutis terso no acusaba el paso de los años. El espanto fue mutuo. El de su familia que le atiborraba de preguntas y el de él que no entendía que pasaba. Se conjugaban dos verdades. La de ellos que acusaban 6 años de ausencia y la de él que iba a ver los periódicos. Se había sentido cansado y se había sentado en un banco. Se le había pasado la hora y volvía a casa a ver las noticias. Estaba muy extrañado por sus hijos. Matilde, su hija, estaba casada y tenía un niño y el la había dejado hacia una hora en estado de soltería. Nadie atinaba a desentrañar el profundo misterio
       El desconcierto inquietante dio paso al terror cuando Rigoberto se vio rodeado de policías, abogados y médicos que le sometían a un interrogatorio  absurdo. Lentamente comenzó a creer en una absurda verdad. Conocí de la desesperanza a través de su familia y le ofrecí  contactarle con colegas capaces de someterle a una hipnosis regresiva para despejar su tiempo perdido. Nietzche se preguntaba ¿qué dosis de verdad es capaz de soportar el ser humano? . Rigoberto no fue capaz de ninguna y tuvo un verdadero pánico de conocer donde estuvo en esos 6 años. ¿ Que dimensión vivió? Desgraciadamente su negativa fue rotunda  a la oferta de la regresión hipnótica.
      Se encerró en su casa como un verdadero autista. Cada vez que alguien le visitaba la ´pregunta caía fatalmente¿ Que te paso? ¿‘Donde estuviste? Todas ellas preguntas sin respuestas. Las eludió aislándose del mundo. Vivió  desconectado totalmente del mundanal ruido por espacio de cinco años y falleció de un infarto, Los médicos culparon a sus enormes tensiones.
      Tan espectacular fue la vivencia de Don Rigoberto que fue escrita como guión de un estelar de televisión y llevado a las pantallas con sonado éxito  en el programa “El Día Menos Pensado” (Geoimagen. Producción y Conducción Carlos Pinto). 


Disensiones conjeturales:  ¿Podemos sacar alguna conclusión de los casos presentados sin caer en el terreno de las especulaciones? Imposible enhebrar una idea racional en la urdiembre total de irracionalidades. Si nos referimos a nubes densas podemos especular con el fenómeno ovnis que tanto gustan a los amigos de lo extraterrenal. Pero la alternativa se estrella en lo imposible cuando vemos que estas desapariciones no se encuadran con las nubes. Entonces ¿podremos hablar de un bolsón de tiempo y espacio, verdadera puerta inducida o micro agujero negro terrenal? Pero sin la concentración de masa desintegradora del cósmico ciertamente. Investigadores de lo insólito así lo fundamentan. El biólogo norteamericano Ivan Sanderson y el físico alemán Ernst Meckelburg sostienen esta hipótesis de puertas inducidas o bolsones de tiempo y espacio. Pasadizos a dimensiones desconocidas. Recordemos que tanto los matemáticos como los físicos reconocen hasta diez dimensiones. Reales o virtuales.
        
Lo extraño es que estas misteriosas puertas de tipo terrenal no son estables y se desplazan de un lugar a otro, diríamos ocacionalmente. Algo dificil de aceptar o conceptuar a pesar de lo atractivo de las conjeturas. Sin dejar de considerar ciertamente y en forma muy prioritaria los factores físico ambientales del lugar donde se producen los fenómenos.
     Desgraciadamente, quien pudo aportar una información espectacular, me refiero a mi amigo Rigoberto, fue refractario absoluto a nuestra oferta. No conozco de otro sujeto que haya estado seis años fuera de nuestro mundo tridimensional. ¿Dónde estuvo? La pregunta martilla con ferocidad en nuestro intelecto .Nuestro afan de verdad se estrelló en los arrecifes de la fatalidad y no pudimos acercarnos a la resolución del misterio, a los murmullos extraterrenales, latidos del tiempo o tempestades de la vida
      Nuestro respeto irrestricto a los derechos humanos y dentro de ellos a la voluntad de una persona, nos impidió violentar esa negativa.   Con ello sepultamos la opción que se presentó a nuestro alcance.